ITUTO UNIVERSITARIO DE CALDAS
FILOSOFIA GRADO ONCE
UNIDAD I : LOGICA Y PENSMAIENTO CRITICO
GUIA 1: INTRODUCION A LA LOGICA
La prodigiosa mente humana no es un mero
archivo que retiene datos. Posee una cualidad notable y singular en el contexto
de la evolución
biológica, cual es su capacidad de articular, combinar, jerarquizar ideas y
hacer inferencias, es decir, extraer conclusiones a partir de premisas o
evidencias, conocimientos, datos previamente aprendidos o aceptados, o pasar de
una o varias proposiciones a otras conectadas con ella; tal es el objeto de la
lógica.
Gracias a esta modalidad de pensamiento discursivo, el hombre
comprende el mundo, orienta racionalmente su vida y fundamenta sus decisiones.
Todo ser humano se enfrenta a una porción del universo, lucha por sobrevivir,
vive en función de resolver problemas, quiere entender el mundo de manera
coherente, procura tomar decisiones correctas. Y el mejor instrumento para esta
continua tarea es su razón, concretamente su razón guiada por la lógica. Cuando
admitimos conclusiones erróneas o tomamos decisiones equivocadas por no haber
reflexionado acertadamente, caemos en cuenta de la necesidad de ser más
lógicos. Pero la reflexión no opera en el vacío; requiere de conocimientos,
datos, valores, propósitos, supuestos, y la lógica nos ayuda a combinarlos para
aceptar la mejor idea, concluir la mejor fundamentada, o tomar la decisión más
acertada. Los grandes estrategas, financistas e ingenieros, no suelen fallar
por lógica sino por admitir datos falsos, incompletos, o supuestos equivocados;
Napoleón, por ejemplo, diseñó impecablemente su plan de invadir a Rusia bajo el
supuesto -ético en ese entonces- que los rusos entrarían a batirse en batalla;
los rusos jugaron a la retirada, el supuesto no se verificó, y sobrevino la
bien conocida debacle napoleónica. Las Torres Gemelas de New York fueron
diseños lógicos geniales (a partir de datos técnicos verdaderos,
completos y lógicamente
estructurados) incluso para soportar impactos de grandes aviones, pero nó consideraron
-ni se les podía ocurrir-los efectos del combustible de un jet ardiendo dentro
del edificio. La lógica, así sea importante, no nos inmuniza contra el error
o la equivocación; sólo los minimiza.
Existe cierta universalidad del pensamiento lógico, que ha orientado al
hombre para relacionar informaciones, comunicarlas, obtener conclusiones y
tomar decisiones, en aras de lograr sus objetivos. Por ejemplo, los bosquimanos
del Kalahari combinan todos los aspectos de la lógica (deducción, inducción, manejo
de hipótesis e inventiva, implicaciones, pensamiento crítico) para conocer su
mundo y sobrevivir en él -algo nada fácil, por cierto-. En la cacería observan
y extraen conclusiones según las informaciones disponibles, como:
a) ver las potenciales presas
(si tiene tal tamaño,
vale la pena el perseguirla);
b) cómo se mueven (si anda retrasada del
grupo, entonces está enferma o vieja, y por tanto, será la más fácil de cazar);
c) ver las huellas pero no los
animales (según
la humedad y forma infieren qué animal las produjo, cuánto hace que las
dejaron, si el animal está herido o sano, qué tan lejos irá, en qué dirección);
d) escuchar hablar a otros sobre los animales (si varios concuerdan en
lo mismo, entonces lo que dicen es probablemente cierto), etc. Durante el
proceso de caza manejan estos patrones de inferencia, prueban sus hipótesis con nuevos
datos y las integran a los ya conocidos sobre la conducta del animal,
rechazando hipótesis que carecen de base, evitando inconsistencias y logrando
así ampliar el conocimiento. Sin tener plena conciencia de ellas, aplican leyes
lógicas fundamentales, como las tres siguientes:
1. Modus Ponens: (1) Si A se da
entonces ocurre B; (2) ocurre A, (3) por lo tanto ocurre B. Observen que si
fueran verdaderas las premisas 1 y 2, tendría que darse necesariamente la tercera
(conclusión). Por ejemplo: Si hay huellas frescas, un animal pasó recientemente
(Si A entonces B); y hay huellas frescas (ocurre A), puedo afirmar entonces que
un animal pasó recientemente (B). 2. Modus Tollens: si A es verdad, lo es también B, pero no es verdad que B, por tanto no es
verdad que A.
3. Silogismo Disyuntivo: es verdad que A o B; pero no es verdad que A, por tanto es verdad que
B.
Cuando se encontraron el conquistador Hernán Cortés y Montezuma, éste razonaba:
"Si el visitante me da regalos, no pretenderá agredirme; me ofrece
regalos, entonces no me agredirá". Mientras que el conquistador pensaba:
"Si le doy regalos lo debilito; le doy regalos, entonces lo debilito".
Dos sistemas culturales diferentes empleando el mismo patrón lógico. También
-como demostró Piaget- en los niños surgen de manera espontánea estos
principios lógicos, y se revelan, por ejemplo, cuando el hijo le reclama al
papá un dulce porque se manejó bien durante su ausencia ("dijiste que
si me manejaba bien me traerías un dulce, y me manejé bien, por lo tanto ¡dónde
está el dulce!). ¡Y qué decir de la lógica en los vuelos espaciales, donde
todos los controladores, pilotos, ingenieros, componentes y sistemas tienen que
entenderse y funcionar de manera coherente! Un error de lógica en su
comunicación tendría efectos catastróficos.
Cada persona crece con cierto talento lógico; o sea, con la capacidad de
inferir o extraer conclusiones correctas a partir de sus supuestos e informaciones.
Este talento, como tantas otras habilidades y disposiciones que nos otorga la
naturaleza, puede desarrollarse o no durante la vida, como sucede con las demás
facultades. A medida que avanza la maduración personal, el individuo puede
forjar pautas lógicas o ilógicas para discurrir, inferir y actuar, y algunos
incluso creen que "su" lógica es "la" lógica (especialmente
cuando adquieren algún poder económico, político, militar). Sin embargo, en la
vida cotidiana, en la actividad científica y profesional, cometemos errores -a
veces irreversibles- simplemente por proceder al margen del pensamiento lógico,
por intuir o adivinar cuando debíamos reflexionar, lo cual nos invita a
replantear nuestros prejuicios y maneras de resolver problemas.
Es un hecho que no todos los estudiantes
sienten igual inclinación,
simpatía o interés por la lógica, lo cual pue4e explicarse fácilmente desde la
tipología del psiquiatra suizo C. G. Jung. Este erudito autor expone en su obra
Tipos Psicológicos (Ed. Sudamericana, Buenos Aires, 1965)
que los seres humanos poseemos cuatro funciones psíquicas (pensar, sentir,
percibir, intuir) que guían nuestros juicios y decisiones, y una de ellas suele
predominar en cada uno de nosotros; si predomina la función pensar el
individuo se guía habitualmente por la lógica y la reflexión; si el sentir destaca
en sus juicios la manera cómo le afectan las cosas, más que como ellas son en
sí ("una conclusión, por lógica que sea, de la que pueda resultar una
perturbación del sentimiento, es rechazada ya de primera intención", p.
123); si el percibir, prevalecen más las percepciones sobre las
inferencias, y si predomina el intuir, el individuo va más allá de las
inferencias racionales, prefiere abrirse a espacios posibles especialmente
"cuando ninguna otra función acierta a dar con la salida".
Esta es una clasificación de psicología diferencial, no una valoración moral,
así que ninguna función es superior a otra, y mal haríamos si guiáramos un
momento sentimental por el pensamiento lógico; lo cierto es que quienes por
temperamento están guiados por la función pensar se sentirán más a gusto
estudiando lógica, mientras que los muy intuitivos y "sentimentales"
a menudo se resistirán a ella (y precisamente por eso la necesitan más). $
El mutuo entendimiento y nuestra comprensión del universo nos exige emplear y
compartir principios lógicos correctos y comunes. Estos principios vienen
precisándose desde la época de Aristóteles, y no creemos que estén
estructurados definitivamente; además, los nuevos descubrimientos que resultan
de la exploración del universo (en especial de la física cuántica, que se ocupa
de los átomos y de sus partes) nos obligan a revisarlos y completarlos; incluso
la moderna parapsicología nos invita a revisar los principios de la lógica de
la confirmación científica. Pero el mundo de nuestra experiencia cotidiana
que compartimos tiene una lógica, que expondremos en estas páginas
orientadas por una concepción naturalista, por cuanto los hechos verificables
de la naturaleza determinarán la validez de los principios, leyes y
suposiciones que hemos ideado o descubierto para hacer el mundo inteligible,
entendernos con él y con nuestros semejantes. No podemos imponerle una lógica a
la naturaleza y a la sociedad (como pretendió el marxismo-leninismo con
resultados conocidos); más bien, la descubrimos en ella. Afirmaba Heisenberg
(uno de los creadores de la moderna física) "que la naturaleza nos revele
sus formas lógicas y matemáticas, demuestra de
manera clara que deben ser parte de la propia realidad, no sólo de nuestros
pensamientos acerca de la realidad". Como sostiene Nietzsche, entre otros,
nuestra fe en la razón y en el valor de la lógica está justificada sólo en
términos de su utilidad demostrada en el conocimiento, la vida corriente y
nuestra supervivencia biológica. Pero, en definitiva, el criterio último de
aceptación de una lógica o de una verdad, mediante el cual creemos que nuestra
cosmovisión es la correcta (y no la de los esquizofrénicos, por ejemplo) es
simple: somos mayoría.
Lo opuesto a la lógica
es la inconsistencia, la incoherencia, la contradicción (ninguna persona
racional podrá entender una afirmación como "fulano es ladrón que nunca
roba "). Hasta ahora nadie ha ideado una estrategia eficiente de
actuar o de pensar que las admita. La relación exitosa con el mundo nos exige
evitarlas y ajustamos a la coherencia y objetividad. Un individuo puede creer
en lo que quiera, y eso es personal y subjetivo; pero cuando intenta explicar o
justificar una idea o una acción no puede prescindir de la lógica, y si además
sus planteamientos se refieren a la naturaleza, debe dejar | un lado su
subjetividad y atenerse a la objetividad, pues de lo contrario, nadie podrá
entenderlo. La prueba de la objetividad es la consistencia entre lo que dice o
piensa y la realidad compartida. Los individuos se vuelven malos pensadores
porque no reflexionan el tiempo suficiente, no buscan pruebas y, menos aún,
contrapruebas, o dependen de alguna autoridad dogmática -incluida la
propia-para sustentar sus juicios. Una de las tareas de la lógica es la de
mostrar los principios operativos racionales que la gente pone en práctica
cuando quiere pensar correctamente, sin engañar ni engañarse. Una
explicación es lógica cuando todos sus elementos conceptuales encajan entre
ellos, y si además se ajusta a los hechos, a lo objetivo, es sólida.
Corregir nuestros datos equivocados es sencillo; basta observar la
realidad. Más
difícil es cambiar los valores que aceptamos y reemplazar los supuestos básicos
que admitimos sin prueba y que moldean nuestras opiniones; solemos ignorar a
quienes no los comparten, cuestionamos sus fuentes, rechazamos posiciones
contrarias. Todos estamos condicionados por la cultura y las experiencias
individuales (y hasta por nuestra soberbia) de tal manera que la primera
reacción frente a nuevas ideas discordantes con nuestras opiniones, es tacharlas de erróneas.
La mejor manera de superar este dogmatismo inicial -que es la base de todo
fanatismo- consiste en reconocer la estructura lógica del conocimiento: los
hechos que admitimos, %s «supuestos, los valores y la calidad de las
inferencias. La lógica nos hace humildes, porque nos enseña que, en última
instancia, no podemos demostrar la verdad de nuestros supuestos fundamentales,
y que podemos discutir fructíferamente sólo con quienes los comparten. Dos
personas pueden ser igualmente lógicas e inteligentes, pero jamás llegarán a
acuerdo alguno si no comparten hechos y principios comunes. "Incluso la
más anodina charla de café -escribe U. Moulines- en la medida en que no
consista meramente ep actividad de producir ruido por el placer de hacerlo,
tiene sentido sólo si se presupone en los participantes un mínimo acervo común
de conceptos y principios, aunado al objetivo de informar, convencer, refutar,
en definitiva, argumentar uno con (o contra) otros". Por tanto, además de
errores lógicos, lo que nos opone en la comunicación suelen ser las premisas
que usamos, en particular las implicaciones. Alguien afirma: "si tal cosa,
entonces tal otra"; mientras que el interlocutor replica: "si esa
cosa, entonces otra muy diferente". Esta situación aparece con frecuencia
cuando presentamos métodos o modelos (económicos, políticos) para intentar
resolver problemas. Por ejemplo, dos políticos debaten sobre la conveniencia o
no de aumentar los salarios; uno dirá que si aumentan los salarios, los pobres
dispondrán de más dinero para suplir sus necesidades; mientras que el otro
replicará: si se incrementan, aumentará la inflación y por ende la pobreza.
Así, el asunto -y la argumentación- salta del terreno político al económico.
Una proposición {se debe legalizar el consumo de las drogas) y su
contradictoria {no se debe legalizar el consumo de las drogas) pueden
hacer parte de un argumento como puntos de partida (supuestos o premisas) o
como conclusiones (tesis o punto de llegada). La lógica nos dirá si el proceso
que va de las premisas a la conclusión fue correcto o no; en otras palabras, si
la conclusión a la que se llega o la tesis que se defiende se fundamenta total
o parcialmente en las premisas aducidas para su defensa.
Vale añadir
que la ciencia moderna ha crecido desde los griegos por introducir supuestos
que resultaron fructíferos, a saber: la generalidad (lo que vale para un
grupo, sin excepciones conocidas, vale para todo el conjunto) que permitió
introducir leyes; el empirismo (el valor de la experiencia); la objetividad
(atenerse a los hechos); el determinismo (nada ocurre por azar); la causalidad
(es posible hallar las causas naturales de los fenómenos); mientras que la
ciencia china, por el contrario, al estar orientada por el supuesto de la
"inescrutabilidad del universo" no podía hacer avances significativos
en la comprensión del mundo.
La lógica
es la herramienta básica de la ciencia. Un precioso ejemplo de unión de
conocimientos (observaciones, hechos), supuestos correctos e inferencias
lógicas es la teoría de la evolución por selección natural de Darwin, la cual
podemos presentar de forma escueta así:
Io Hecho (de observación): los miembros de cualquier especie se multiplican en
proporción geométrica; es decir, una pareja de individuos reproduce un número
mayor de vástagos (de dos en adelante).
2o Hecho: no obstante el
hecho anterior, el número
de individuos de cada especie permanece relativamente constante (por ejemplo,
vemos añora tantas moscas como cuando éramos niños, y estos insectos se
reproducen por millares).
Io Inferencia (aplicación del proceso lógico): luego, no todos los
que nacen sobreviven.
I6 Supuesto (algo que no puede demostrar): existe en todos los organismos un instinto que los impulsa a
sobrevivir.
2o Inferencia: debe
darse entonces una lucha por la supervivencia en los miembros de las especies.
3o Hecho: los individuos de
una misma especie y de una misma carnada, exhiben diferencias en cuanto a
constitución,
apariencia, capacidades, etc.
3o Inferencia: la
naturaleza (entendida como el conjunto de todos sus elementos: clima,
alimentación,
otras especies, geografía, etc.) selecciona o permite sobrevivir a los más
aptos, a quienes poseen características diferenciales ventajosas.
4o Hecho: se observa que los
machos luchan entre ellos por lograr aparearse y
así
reproducirse. 2o Supuesto: las características
diferenciales de los individuos son heredables.
4o Inferencia: la
reproducción
de los mejor dotados y adaptados, y la heredabilidad de los caracteres,
conducen al perfeccionamiento de las especies y eventualmente a la formación de
otras nuevas en nichos ecológicos diferentes.
Hacer una mera afirmación es muy diferente de presentar un
argumento; o
sea extraer conclusiones a partir de lo que se sabe, se supone o se valora.
Combinando datos (conocimientos presumiblemente verdaderos), supuestos
(lo que no estamos en condición o capacidad de probar o demostrar como, por
ejemplo, que el placer es preferible al dolor, la paz a la guerra, etc.) y valores
(cualidades que poseen algunas realidades y que las hacen más estimables)
formulamos conclusiones; y si además tenemos un propósito de acción, tomamos
decisiones. El siguiente cuadro ilustra este proceso:
HECHOS
*
VALORES - — LÓGICA —
CONCLUSIÓN — PROPÓSITO
SUPUESTOS
DECISIÓN
En síntesis, la lógica no pretende descubrir
la Verdad (eso corresponde a cada disciplina particular) sino, más bien, nos da
pautas para buscarla y para fundamentar las que creemos haber alcanzado; es
entonces indiferente a cualquier sistema filosófico, político, religioso o
moral. Sólo es la expresión desreglas y principios que permiten inferir
correctamente; o sea relacionar datos, conocimientos, propósitos y supuestos
para derivar de ellos nuevas ideas o decisiones. Como ciencia, es un
conjunto organizado de conocimientos sobre estas reglas, que son de tipo
deductivo e inductivo; como arte, nos enseña la habilidad para
manejarlas correctamente, con el fin de pensar con precisión, sentido analítico
y espíritu crítico. Mas antes de llegar a los temas propios de la lógica -la
deducción y la inducción- es preciso clarificar algunos conceptos y
distinciones relacionados con ella.
Ejercicio de comprensión de lectura
Preguntas para responder, explicar, comentar o, preferiblemente,
discutir:
¿Cuál es la
característica especial de la mente humana?
¿En qué consiste una
inferencia?
¿Cuándo empleamos la
lógica, ¿qué elementos combinamos?
¿Es el talento lógico
innato y fijo?
¿Qué tipo de personas
suelen presumir de ser más lógicas que otras?
¿Cuándo nos percatamos
de la necesidad de usar la lógica?
¿En qué sentido este
texto se fundamenta en la naturaleza?
¿Por qué creemos que
la razón es la mejor guía en la vida?
¿Cuándo nos damos
cuenta que un individuo peca de ilógico?
Explique el esquema conceptual de la lógica.
¿Está la ciencia de la
lógica comprometida con algún sistema racional, filosófico o religioso?
s ¿En qué sentido la lógica es ciencia y
es arte?
v ¿Puede alguien sostener con razón que
posee la verdad última e indiscutible?
¿Características de
esta presentación de la lógica?
¿Qué espera el autor
de sus lectores o estudiosos? v¿Para qué le sirve al hombre la
lógica? v ¿Qué sucede cuando descuidamos la lógica?
¿Con qué elementos
trabaja la lógica?
¿Cuál es el papel de
los supuestos en las inferencias? Ejemplos.
x Enuncie algunos aspectos de la lógica, empleados
también por los bosquimanos.
Dé
ejemplos originales de aplicación del modus ponens, modus tollens y silogismo
disyuntivo.
^ ¿Poseemos
todos igual talento lógico. Quiénes suelen ostentar alguna superioridad?
¿Cuáles son las cuatro
funciones psíquicas descritas por Jung? N ¿En qué consiste cada una? x
¿Cómo se relacionan con la lógica?
¿Cuál de ellas
predomina en usted?
¿Cómo evolucionan los
principios lógicos? ^ ¿Qué relación existe entre la naturaleza y la lógica?
¿Cuáles son los
criterios corrientes para entendernos con una misma lógica?
¿Qué es lo opuesto a
la lógica?
¿Podemos
demostrar la verdad de nuestros supuestos fundamentales? * ¿Qué relación existe
entre la ciencia y la lógica? --- ¿ Que
supuestos maneja la ciencia? ---¿ Qué
elementos suelen participar en el proceso lógico? .. ¿En qué sentido la lógica es ciencia y es
arte?
No hay comentarios:
Publicar un comentario